lunes, 21 de marzo de 2011

Rusia por el cese del uso de la fuerza no selectiva en Libia

Rusia llama con insistencia a la coalición occidental a cesar el uso de la fuerza no selectiva en Libia –ha manifestado el portavoz de la Cancillería rusa Alexander Lukashévich. Según el diplomático, durante los ataques aéreos contra Libia resultaron bombardeados objetivos no militares. Decenas de civiles perecieron y más de 150 resultaron heridos. Rusia considera inadmisible emplear el mandato que dimana de la resolucion del Consejo de Seguridad de la ONU para alcanzar objetivos que rebasan los marcos de las cláusulas del documento.

Los rebeldes ganan terreno tras el bombardeo a Gadafi







Los aliados derriban un edificio del palacio de Gadafi en Trípoli. Diferencias entre EE UU y Reino Unido sobre la posibilidad de atacar al dictador.

Por segunda noche consecutiva, Trípoli y el entorno de Bengasi han sido objetivos de los ataques de la alianza internacional que pretende frenar los abusos de Muamar Gadafi sobre su población. Con el control del aire en sus manos, la coalición intenta ahora inutilizar las fuerzas terrestres del coronel, que aún siguen presentes en puntos del este y en la ciudad de Misrata, a unos 200 kilómetros de Trípoli. Ante el castigo de los bombardeos internacionales, las fuerzas de Gadafi retroceden en el este y los rebeldes tratan de recuperar terreno. En Trípoli, un misil británico ha impactado contra un edificio del complejo presidencial donde reside Gadafi. Londres ha informado de que era un "centro de control" desde el que el coronel dirigía los movimientos de sus tropas. El golpe tan cercano al dictador ha dejado aflorar ciertas diferencias entre EE UU y Reino Unido en cuanto al futuro del dictador y si puede o no ser objetivo de la operación Amanecer de la Odisea.

El sábado, las fuerzas leales a Gadafi atacaron Bengasi, último reducto de los rebeldes, la ciudad que habían tomado como capital. Los ataques aéreos de los aviones franceses, iniciados el sábado, los han hecho recular hacia el sur, hacia la localidad de Ajdabiya. Decenas de vehículos y blindados quedaron ayer calcinados en la carretera que une ambas localidades. Ahora, las fuerzas de Gadafi han retrocedido hasta Ajdabiya, aunque los combates con los rebeldes siguen. Según informa la agencia AFP, varios centenares de milicianos rebeldes, armados con cohetes Katiusha y baterías antiaéreas montadas sobre camiones, se han concentrado por la mañana a escasos kilómetros de Ajdabiya, con el objetivo de arrebatársela a los gadafistas. "Incluso si morimos, vamos a entrar en Ajdabiya hoy", ha declarado un comandante rebelde. Desde el interior de la ciudad, los leales al dictador han disparado fuego de artillería. Un fotógrafo de la agencia dice haber visto a tres víctimas, muertos o muy gravemente heridos. Dentro de la ciudad, donde no hay electricidad ni agua, también se levantaban columnas de humo. En este punto, los insurrectos esperan más bombardeos aliados y la llegada de suministros para tomar la ciudad.

Los rebeldes han contado hasta primera hora de la mañana con los bombardeos de la coalición. Los aviones implicados en la operación Amanecer de la Odisea han bombardeado posiciones de los leales a Gadafi en torno a Ajdabiya desde primera hora de la noche hasta poco después del amanecer, informa Reuters. También han atacado a los soldados entre Ajdabiya y Brega. Los rebeldes celebraban el sonido de los aviones aliados, cuando el mismo sábado temblaban ante el mismo sonido, esta vez de los aviones de Gadafi. Los rebeldes han recuperado Zueitina, una localidad con terminal petrolera.

Atacado el complejo presidencial en Trípoli

También en Trípoli se ha vivido una segunda noche de bombardeos. Pasadas las ocho de la tarde locales (una hora más en la España peninsular) comenzaron a oírse explosiones acompañadas de un resplandor. Luego ráfagas de disparos seguidos de unas luces rojas que surcaban el cielo. Esta vez no había escudos humanos. Nadie los esperaba. Los jóvenes que se habían colocado frente a algunos objetivos militares en la noche del sábado para protegerlos salieron corriendo en cuanto se supo que algunas bases de Trípoli estaban siendo atacadas. Poco después, una columna de humo comenzó a salir de Bab al Azizia, el complejo palaciego en el que reside Gadafi a las afueras de la capital. Inmediatamente el régimen cogió a un puñado de periodistas y lo llevó a ver los destrozos. Un edificio administrativo de cuatro plantas, a 50 metros de la jaima en la que el coronel recibe a sus invitados, había quedado reducido a polvo, aparentemente por un misil crucero.

El golpe no solo tiene un fuerte valor emotivo (el complejo de Bab al Azizia es uno de los símbolos del régimen desde que Reagan lo bombardeó en 1986), sino que conjuga mal con lo que había asegurado poco antes un responsable del Pentágono, el vicealmirante William Gortney, que insistió en que el objetivo de la coalición no es en ningún caso abatir al dictador. En unas conversaciones con la prensa a bordo del avión que le lleva a Rusia para una gira de tres días, Robert Gates, el secretario del Departamento de Defensa de EE UU, abundó en la idea de que "sería insensato" matar a Gadafi, igual que sería insensato hacer cualquier cosa que se saliera del plan inicial de crear una zona de exclusión aérea. "Si comenzamos a añadir objetivos adicionales creo que crearemos un problema", afirmó, refiriéndose tácitamente a que intentar descabalgar a Gadafi podría crear fisuras dentro de la coalición aliada.

La insistencia de Gates sobre este punto tiene una explicación: horas antes el ministro de Exteriores británico, Liam Fox, había dejado caer que Gadafi podría llegar a ser un blanco de los proyectiles de los aliados dependiendo de cómo se desarrollaran los acontecimientos. EE UU niega con rotundidad ese propósito, lo que no quita que Reino Unido terminara reconociendo avanzada la madrugada que fue uno de sus submarinos el que atacó la residencia presidencial porque era un "centro de control" desde el que el coronel dirigía los movimientos de sus tropas.

domingo, 20 de marzo de 2011

Cuba condena la intervención militar extranjera en Libia

Noticias EFELa Habana, 20 mar (EFE)

El Gobierno de Cuba expresó hoy su más "enérgica condena" a la intervención militar extranjera en el conflicto interno de Libia, defendió el diálogo y la negociación, y respaldó el "derecho inalienable del pueblo libio a ejercer su autodeterminación sin ninguna interferencia" externa.

El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, en una declaración leída en el noticiero de la televisión estatal, considera que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas "cedió a la presión de algunas potencias occidentales para crear las condiciones conducentes a esta agresión militar".

Considera que la intervención "constituye una burda manipulación" de la carta de las Naciones Unidas, de las facultades del Consejo y critica "el doble rasero que caracteriza su conducta".

"No obstante, la resolución 1973 aprobada el pasado jueves por el Consejo de Seguridad de ninguna manera autoriza estos ataques contra territorio libio, los que constituyen una violación del derecho internacional", añade el Gobierno cubano en su nota oficial.

"Cuba respalda el derecho inalienable del pueblo libio a ejercer su autodeterminación sin ninguna interferencia extranjera, repudia la muerte de civiles en Libia y en cualquier lugar y apoya la integridad territorial y soberanía sobre los recursos de esa nación", se afirma en la declaración.

Según el Gobierno cubano, las potencias occidentales que llevan a cabo los ataques militares contra territorio libio "están ocasionando muertes, heridas y sufrimientos a civiles inocentes".

Sostiene que algunas de esas potencias "son precisamente las responsables de la muerte de más de un millón de civiles en Iraq y de más de 70.000 en Afganistán, a los que llaman daños colaterales" y agrega que "son también los cómplices de los crímenes contra el pueblo palestino".

Cuba afirma que "respalda el derecho inalienable del pueblo libio a ejercer su autodeterminación sin ninguna interferencia extranjera, repudia la muerte de civiles en Libia en cualquier lugar y apoya la integridad territorial y la soberanía sobre los recursos de esa nación".

Liga Árabe critica bombardeos contra Libia, después de facilitarlos


EL CAIRO, 20 marzo—

El secretario general de la Liga Árabe (LA), Amro Moussa, criticó hoy los violentos bombardeos de potencias occidentales sobre Libia, luego que esa propia entidad solicitó a la ONU medidas contra el país norafricano.

Lo que está ocurriendo ahora en Libia (la magnitud de los bombardeos) difiere de los objetivos de imponer una zona de exclusión aérea, afirmó Moussa en lo que observadores diplomáticos en El Cairo describieron como un intento tardío de corregir la actitud de la LA.

La organización que aglutina a 22 países árabes adoptó el 12 de marzo, con excepción de Libia cuya membresía está suspendida, una resolución que solicitó al Consejo de Seguridad de la ONU las restricciones de vuelo con fines humanitarios.

El documento de la LA sobre una zona de exclusión aérea ayudó a que Occidente acelerara en la ONU un acuerdo que autorizó, además, todas las medidas necesarias con el argumento de proteger a civiles de los supuestos ataques del Ejército libio.

Fuentes militares estadounidenses confirmaron el lanzamiento la pasada madrugada de al menos 112 misiles cruceros contra distintas zonas costeras libias, incluida Trípoli, donde el gobierno de Muamar El Gadafi reportó 48 muertos y 150 heridos en su mayoría civiles.

Aunque dijo carecer de precisiones sobre los ataques de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia contra Libia, Moussa aseguró que los miembros de la Liga desean proteger a los civiles de las bombas y las operaciones militares han ido más allá de lo que apoyó la Liga Árabe.

Le hemos pedido al Consejo de Seguridad de la ONU el establecimiento de una zona de exclusión aérea para proteger civiles, así como áreas seguras para albergar civiles sin que les ataquen, agregó poco después de convocar a una reunión de urgencia para debatir varias crisis.

El ente panárabe realizará la próxima semana una reunión extraordinaria para discutir la situación en Siria y Yemen, así como la actual crisis en Libia y, posiblemente, la violencia contra opositores chiitas en Bahrein.

Según Moussa, los miembros del Consejo de ministros de la LA están molestos por los sucesos en esas naciones y las cifras de muertos y heridos como consecuencia de la represión policial, al tiempo que describen el panorama como peligroso.

Segunda noche de operación aérea de la coalición en Libia







Fuertes explosiones en las calles de Trípoli seguidas de fuego antiaéreo. - Destruido un edificio en el complejo residencial de Gadafi, junto a su jaima. -EE UU asegura que no pretende descabalgar al dictador.- La ofensiva de la coalición asegura la zona aérea restringida y detiene también el ataque del régimen sobre Bengasi.- Gadafi abre los arsenales a sus leales y plantea un "guerra larga"

Las fuerzas de la coalición han reanudado hacia las ocho de la tarde (hora local; nueve de la noche en la España peninsular) los bombardeos sobre objetivos militares en Libia. Los aliados están atacando ahora el centro de la capital, Trípoli. Esta vez la lluvia de misiles se ve más nítida que ayer. A un ruido sordo le sigue inmediatamente un resplandor, acompañado de disparos y unas luces rojas que surcan el cielo: se trata de las defensas antiaéreas. Poco después de la medianoche, los británicos han reconocido oficialmente que están atacando las defensas antiaéreas de Gadafi. Sus barcos disparan desde el Mediterráneo.

A principios de la noche una columna de humo comenzó a salir del complejo palaciego en el que reside Gadafi, conocido como Bab al Aziziyah, a las afueras de la capital. El régimen de Gadafi cogió a un puñado de periodistas y se lo llevó a ver los destrozos. Un edificio administrativo de cuatro plantas, a 50 metros de la jaima en la que éste recibe a sus invitados, había quedado completamente destruido, aparentemente por un misil crucero. La información no solo tiene un fuerte valor simbólico (el complejo de Bab al Aziziyah es uno de los símbolos del régimen desde que Reagan lo bombardeó en 1986), sino que conjuga mal con lo que había asegurado poco antes un responsable del Pentágono, el vicealmirante William Gortney, que ha insistido en que su objetivo no es alcanzar militarmente al dictador. "No estamos persiguiendo a Gadafi", aseguró Gortney, quien explicó que las fuerzas del líder libio están cada vez más aisladas y confusas. En unas conversaciones con la prensa a bordo del avión que le lleva a Rusia para una gira de tres días, Robert Gates, el secretario del Departamento de Defensa de EE UU, abundó en esta idea. "Sería insensato" matar a Gadafi, explicó, como sería insensato hacer cualquier cosa que no estuviera en los planes iniciales de asegurar una zona de exclusión aérea. "Si comenzamos a añadir objetivos adicionales creo que crearemos un problema", afirmó.

El comienzo del segundo día de ataques aliados en Libia fue confuso por culpa de una serie de altos al fuego y acusaciones cruzadas de violarlo o mentir sobre la sinceridad de la tregua. Concretamente, unos minutos después de que comenzaran los últimos ataques, un portavoz de las fuerzas armadas de Libia había anunciado que había ordenado a todas sus unidades un alto el fuego inmediato. Esta medida se tomaría, según ha explicado, como respuesta a "las muertes de civiles" y "la destrucción de edificios civiles y militares". Sin embargo, a las nueve de la noche la cadena de televisión Al Yazira ya estaba registrando que la defensa antiaérea de las fuerzas de Muamar al Gadafi habían empezado a disparar desde Trípoli. Estados Unidos se declaró no demasiado conmovido por el anuncio del coronel y lo calificó de "mentira" al tiempo que volvía a lanzar sus aviones sobre objetivos militares libios. El asesor de Seguridad Nacional de Obama, Tom Donilon, definió las palabras de Gadafi como una sarta de falsedades porque el alto al fuego fue "inmediatamente violado".

Los rebeldes libios han dado este domingo su primer balance de víctimas. En sus fuerzas -compuestas por algunos militares desertados de las fuerzas de Gadafi pero, mayoritariamente, por voluntarios con escasa formación militar- se cuentan unas 8.000 bajas desde que comenzaron los choques el mes pasado. Ése es, al menos, el cálculo que ofreció a Al Yazira el portavoz del rebelde Consejo Nacional Libio, Abdel Hafiz Ghoga.

Reuters informa de que al rededor de las diez de la noche (una hora más en España) comenzaron tiroteos en Bengasi. Esta noche los rebeldes libios han trasladado sus fuerzas cerca de Ajdabiya después de que los bombardeos aliados de ayer golpearan seriamente a las fuerzas del dirigente libio. Las fuerzas rebeldes han indicado que esperaban más ataques hoy con la esperanza de que estos debiliten aún más a las fuerzas de Gadafi antes de entrar en la localidad de la que fueron expulsados hace unos días tras intensos combates. "Tenemos información de que los tanques de Gadafi están por delante y también tenemos información de que (las fuerzas occidentales) les bombardearán, así que estamos esperando a los ataques aéreos antes de avanzar", ha explicado el rebelde Abdulá Zintani, de 24 años.

Zintani está apostado junto unos compañeros a unos 10 kilómetros de la localidad, que se encuentra en el cruce de una carretera que lleva al norte hasta el bastión rebelde de Bengasi, y otra carretera que va hacia el noreste a través del desierto hasta la localidad petrolera de Tobruk.

Respecto al futuvo del operativo aliado, el Secretario de Defensa de EE UU, Robert Gates, ha asegurado que EE UU no tendrá un "papel preeminente" en la coalición internacional que mantendrá la zona de exclusión aérea. Los favoritos para tomar el relevo de Washington serían Reino Unido y Francia, o la OTAN. Esta última posibilidad solo tomaría cuerpo si lo aceptara la Liga Árabe, en principio reacia a actuar bajo mandato occidental.

Por lo pronto, los embajadores de la OTAN aprobaron la madrugada del domingo operaciones para apoyar desde el viernes al embargo de armas de la ONU a Libia. Pero ahí se planta la OTAN; como explicó un portavoz de la Alianza a las agencias de noticias, hará falta un debate más profundo para que la OTAN se involucre de otra forma en el conflicto.

Segundo día de bombardeos

Es el segundo día de la intervención internacional sobre Libia Según el vicealmirante William Gortney, la operación del primer día fue "muy efectiva" y ha disminuido "significativamente" la capacidad aérea y de los radares del régimen de Gadafi. Ayer por la tarde y la pasada madrugada los aliados comenzaron los ataques con bombardeos sobre objetivos militares en Bengasi y Trípoli, y esta mañana ya consideraban que se había conseguido establecer una zona de exclusión aérea sobre el país libio, además de detener la ofensiva de Muamar el Gadafi sobre Bengasi, el feudo rebelde. Así lo ha declarado el máximo responsable militar estadounidense, el almirante Mike Mullen, en una entrevista con el programa Meet the press de la cadena NBC . Los ataques aliados no han mermado el ánimo del líder libio, Muamar el Gadafi, que ha lanzado hoy un mensaje desafiante a las potencias implicadas en la operación el Amanecer de la Odisea. "No podréis derrotarnos", ha clamado en un mensaje emitido por radio a la nación, en el que ha dicho que el pueblo libio se levantará contra la "alianza de cruzados" -a la que tacha de terrorista- y terminará por vencer. El coronel ha anunciado que proporcionará armas a los libios para defender el país y que es "inevitable que los ataques occidentales sean derrotados".

Las fuerzas leales a Gadafi han ocupado, a primera hora de la tarde, el centro de Misrata, ciudad bajo el control de los rebeldes. Según ha contado a Al Yazira Abdelbasset Abou Merzouk, nombrado portavoz de los jóvenes de la revolución del 17 de febrero, las fuerzas gadafistas han estado lanzando obuses de gran calibre para cubrir la incursión de los blindados. Además, han destruido depósitos de carburante y una central eléctrica. La ciudad de Misrata es el escenario desde hace algunos días de intensos combates entre las tropas leales a Gadafi que pretenden ocuparla y los rebeldes que la controlan. De hecho, este enclave fue ayer uno de los objetivos de los ataques aéreos de las fuezas aliadas que han castigado las posiciones y los equipamientos militares de las fuerzas gadafistas.

Trípoli se despertó el domingo en calma, con poco movimiento en las calles pero con cierta sensación de normalidad. Los habitantes de la ciudad se aprestaban a leer los diarios para conocer el alcance de la operación emprendida ayer por una coalición internacional liderada por Francia, Reino Unido y Estados Unidos para frenar los sangrientos ataques de Gadafi contra los rebeldes. Un testigo, Essam, ha asegurado que vive cerca del aeropuerto de la capital libia, cerca del cual hay un cuartel militar que ha sido objetivo de los bombardeos aliados. Los bombazos le han despertado y se ha acercado al lugar, de donde ha recogido a un niño herido y lo ha llevado al hospital Omar Asker. Fuentes médicas han ofrecido un balance de víctimas: 64 muertos y más de un centenar de heridos en Trípoli.

La tarde del sábado aviones franceses comenzaron la ofensiva en los alrededores de Bengasi, la segunda ciudad del país y capital de los rebeldes. El domingo por la mañana se conocieron los resultados: según Reuters, 14 muertos en la carretera que va de Bengasi a Ajdabiya; decenas de vehículos militares de las fuerzas de Gadafi, incluyendo blindados, calcinados y despedazados. Tras los bombardeos franceses, les tocó el turno a EE UU y Reino Unido. Desde aviones y barcos, lanzaron más de un centenar de proyectiles sobre objetivos en Trípoli. El ministerio de Defensa británico asegura que los ataques de sus aviones se han centrado en los sistemas antiaéreos alrededor de la capital. Testigos han asegurado que uno de los objetivos ha sido una pequeña base militar cerca del aeropuerto de Trípoli.

La Liga Árabe, en contra de los bombardeos

Según Mike Mullen, jefe de la Junta de Estado Mayor de EE UU, los bombardeos aliados del sábado consiguieron su objetivo: establecer una zona de exclusión aérea. Además, han detenido la ofensiva de Gadafi sobre Bengasi. Según Mullen, los ataques de ayer han "liquidado" las defensas aéreas libias y han alcanzado algunos aeródromos del país. Además, los aviones aliados ya patrullan el espacio aéreo sobre Bengasi. "Las operaciones de ayer fueron muy bien", ha dicho Mullen. "Gadafi no ha tenido aviones o helicópteros volando en el último par de días. Así que, efectivamente, la zona de exclusión aérea ha sido establecida". Mullen asegura no haber recibido datos sobre víctimas de los bombardeos aliados.

Sin embargo la intervención no ha sido bien recibida por toda la comunidad internacional. El secretario general de la Liga Arabe, Amro Musa, ha mostrado su rechazo a los ataques ya que, según ha explicado, la petición de la organización para la creación de una zona de exclusión aérea sobre Libia no comportaba una operación de bombardeo contra la población. "Lo que está pasando en Libia difiere de la imposición de una zona de exclusión aérea. Lo que queremos es proteger a los civiles, no bombardearlos", ha insistido en declaraciones a la agencia oficial egipcia, MENA. Musa ha añadido que tiene la intención de solicitar una reunión de emergencia de la Liga Arabe para discutir la evolución de los acontecimientos.

En el mismo sentido se ha mostrado el presidente uruguayo, José Mujica, que considera que los ataques son "lamentables" y que "todo eso dan ganas de llorar" porque "salvar vidas a bombazos es un contrasentido inexplicable", según ha comentado en el diario La República. El presidente paraguayo, Fernando Lugo, también ha condenado el uso de las armas por parte de la coalición internacional y ha cuestionado la resolución de la ONU que dio lugar al bombardeo de objetivos militares. "Ningún tipo de violencia es justificable. Lo hemos dicho siempre. Ningún tipo de violencia o muerte se debe cernir", ha zanjado. En la misma línea se ha expresado el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast, que ha acusado a Occidente de utilizar la defensa del pueblo libio como una mera excusa para imponer una nueva forma de colonialismo moderno.

Ayer, tanto Rusia como China y Venezuela se posicionaron en contra de la intervención.

Larga guerra

En su último discurso Gadafi haasegurado que sus fuerzas vencerán. Ha dicho que está preparando a la población para una "larga guerra" parala que va a armar a todos los libios con la intención de que puedan defender al país. "No abandonaremos nuestra tierra, la liberaremos", ha dicho. La televisión pública ha emitido el discurso sin imágenes del dictador, con un fondo de una escultura que representa una mano aplastando un avión militar estadounidense. "No podréis derrotarnos. Esto es tierra libia. No podréis robarnos nuestra riqueza", ha asegurado Gadafi. "No hay justificción para ésto. Acabáis de demostrar al mundo que sois unos bárbaros".

Operación Amanecer de la Odisea'

Fue la aviación francesa la encargada de abrir ayer el fuego desde el aire en el área de Bengasi tras una cumbre internacional en París en la que se decidió aplicar la resolución de la ONU que autoriza el ataque tras concluir que Gadafi no había cumplido el alto el fuego que anunció el viernes. El siguiente paso lo dio EE UU -al mando de las operaciones militares internacionales- cuyos barcos de guerra y submarinos lanzaron 110 misiles de crucero contra los sistemas antimisiles libios y alcanzaron 20 objetivos. Mientras, Reino Unido anunciaba que su fuerza aérea había entrado en acción. El Gobierno británico espera que la Alianza Atlántica releve en los próximos días a EE UU del mando para aplicar la zona de exclusión aérea. "Espero que pasemos a una situación de comando y control de la OTAN, aunque no sea una misión de la OTAN", ha dicho el titular británico de Defensa, Liam Fox, en una entrevista a la BBC.

Sin embargo, los delegados de los Veintiocho no han llegado a un acuerdo "todavía" para intervenir en Libia, según han explicado fuentes aliadas, que han descartado que se decida esta noche sobre una intervención de la OTAN.

En respuesta a la ofensiva, al filo de la medianoche de ayer Gadafi lanzó un primer discurso de audio emitido por la televisión estatal libia en el que amenazó con atacar "objetivos civiles y militares" en el Mediterráneo y el Norte de África , área que declaró como zona de guerra. El militar llamó a todos los libios a armarse y luchar en una revolución contra lo que considera una "cruzada colonial injustificada". Tras el discurso, su Gobierno emitió un comunicado para pedir una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

sábado, 19 de marzo de 2011

Gadafi amenaza con atacar "objetivos civiles y militares" en el Mediterráneo


Muamar el Gadafi responde a Occidente tras la operación militar lanzada este sábado contra sus tropas por Francia, Reino Unido y Estados Unidos. En un mensaje de audio emitido esta noche por la televisión estatal libia, el dictador ha asegurado que los intereses de los países del Norte de África y del Mediterráneo están en peligro de ahora en adelante y ha amenazado con atacar "objetivos civiles y militares" en esta región. Además, ha hecho un llamamiento a todos los libios a armarse y luchar en una revolución contra lo que considera una "cruzada colonial injustificada".

"Vamos a abrir los arsenales y armar a todos los libios", ha explicado, porque "el Mediterráneo y el norte de África se han convertido en un campo de batalla". Además, Gadafi ha acusado a las potencias occidentales que lideran el ataque de protagonizar una "segunda cruzada colonial", en referencia al bombardeo estadounidense de 1986, por lo que ha llamado a africanos, árabes, latinoamericanos y asiáticos a apoyar a Libia en este momento.

El dictador ha subrayado que Libia usará su derecho de autodefensa conforme al artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas y ha resaltado que las operaciones aliadas son "injustificables" y "darán nacimiento a una guerra de religiones".

La breve intervención de Gadafi fue emitida de forma abrupta por la televisión libia, aunque la había anunciado con antelación. El canal interrumpió su programación y difundió el mensaje de audio sin presentación previa, con el fondo de una imagen del palacio de Gadafi en Trípoli destruido por la aviación estadounidense en 1986. Al concluir el mensaje, el presentador dijo: "Éste era el líder... el señor de Libia".

Tras su discurso, el Gobierno libio lanzó un comunicado para pedir una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. La nota considera que "se trata de una agresión que amenaza la paz y la seguridad internacionales" y "deja sin efecto" la resolución del Consejo para imponer la exclusión aérea porque "está dejando víctimas civiles y daños en hospitales. Según el régimen, los bombardeos aliados sobre territorio libio han dejado un saldo de 48 muertos y 150 heridos en "zonas civiles".

Francia, EE UU y Reino Unido lanzan nuevos ataques para frenar a Gadafi


El sistema antimisiles del dictador libio intenta repeler una ofensiva de la coalición durante la madrugada en Trípoli.- Buques de guerra estadounidenses lanzan misiles 'Tomahawk' después de que la aviación francesa comenzara el ataque destruyendo varios tanques

La operación Odisea al Amanecer, emprendida ayer por la coalición internacional liderada por Francia, Reino Unido y Estados Unidos para frenar los sangrientos ataques de Gadafi contra la población civil libia, no ha dado tregua durante la madrugada. Tras los primeros ataques de ayer por la tarde por aire y tierra en zonas próximas a Bengasi, bastión de los rebeldes, y en el área de Trípoli, donde permanece atrincherado el dictador, en las últimas horas se han podido oír en Trípoli fuertes explosiones, al parecer procedentes de nuevos bombardeos y misiles de los aliados y, simultáneamente, de los sistemas antiaéreos del régimen para intentar repeler una nueva ofensiva de los aliados. Sobre las dos y media de la noche en Trípoli, se oyó un gran estruendo, seguido de una luz resplandeciente que iluminó por unos momentos el cielo de la capital. Unos segundos después, se oyeron varias ráfagas continuadas de fuego antiaéreo libio contra los ataques de las fuerzas extranjeras. No se pudo determinar qué zona había sido atacada.

Fue Francia la encargada de abrir ayer el fuego en el área de Bengasi tras una cumbre internacional en París en la que se decidió aplicar la resolución de la ONU que autoriza el ataque tras concluir que Gadafi no había cumplido el alto el fuego que anunció el viernes. El siguiente paso lo dio EE UU, cuyos barcos de guerra y submarinos lanzaron 110 misiles de crucero contra los sistemas antimisiles libios y alcanzaron 20 objetivos. Y esta madrugada, Reino Unido ha confirmado su participación en los ataques aéreos sobre Trípoli.

En respuesta a la ofensiva, al filo de la medianoche Gadafi lanzó un discurso de audio emitido por la televisión estatal Libia en el que amenazó con atacar "objetivos civiles y militares" en el Mediterráneo y el Norte de África , área que declaró como zona de guerra, y lanzó un llamamiento a todos los libios a armarse y luchar en una revolución contra lo que considera una "cruzada colonial injustificada". Tras su discurso, el Gobierno libio lanzó un comunicado para pedir una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. La nota considera que "se trata de una agresión que amenaza la paz y la seguridad internacionales" y "deja sin efecto" la resolución del Consejo para imponer la exclusión aérea porque "está dejando víctimas civiles y daños en hospitales. Según el régimen, los bombardeos aliados sobre territorio libio han dejado un saldo de 48 muertos y 150 heridos en "zonas civiles".

Operación coordinada

A las 17.45 (hora peninsular española), un avión francés lanzó el primer disparo en Bengasi contra un vehículo. El coronel Laurent Teisseire, portavoz del Estado Mayor francés, confirmó poco después que "el primer objetivo fue detectado y destruido". Minutos después, la cadena Al Yazira aseguraba que el caza destruyó cuatro tanques del Ejército libio. Según un portavoz de las Fuerzas Armadas galas, unos 20 aviones se habían desplegado en un área de entre 100 y 150 kilómetros en torno a la ciudad de Bengasi, el bastión de los sublevados. A lo largo de la tarde, destruyeron otros cuatro vehículos blindados al suroeste de la capital rebelde.

Teisseire explicó que las operaciones francesas tenían dos objetivos prioritarios: impedir que los blindados de Gadafi atacaran a la población de Bengasi y salvaguardar la zona de exclusión aérea. Así, una intervención en la que Francia había puesto todo su empeño diplomático se iniciaba con la entrada en combate de las fuerzas francesas como pioneras de la coalición. La página web del diario Le Figaro lo describía ayer así con un punto de orgullo: "Francia golpea la primera".

Al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa anunciaba que dos fragatas dotadas con sistemas antiaéreos ya se habían situado en la costa libia y que el portaaviones nuclear Charles de Gaulle, atracado en el puerto de Tolón, tenía previsto zarpar ayer y llegar a Libia en 48 horas.

Obama se implica

A la intervención francesa siguió de inmediato la acción de Estados Unidos, que comenzó por la noche con el disparo de 110 misiles de crucero desde sus barcos en la zona contra 20 objetivos de los sistemas de defensa antiaérea libios. El presidente Barack Obama confirmó en Brasilia que había ordenado el inicio de las operaciones militares "en interés de Estados Unidos y del mundo". El Pentágono anunció que estos ataques continuarán hasta crear un entorno seguro sobre el cielo de Libia y que EE UU "estará al frente" de esta operación militar.

Obama aseguró que el único límite a este ataque será el uso de fuerzas terrestres, que insistió en que Estados Unidos no utilizará. "Era necesario demostrar que los actos tienen consecuencias" y el mundo no podía permanecer impasible ante "los actos de brutalidad cometidos por Muamar el Gadafi contra su propio pueblo".

En el mismo sentido se había pronunciado Sarkozy horas antes en su alocución: "Intervenimos hoy en Libia, bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, con nuestros aliados, y especialmente con nuestros aliados árabes. Y lo hacemos para proteger a la población civil de la locura criminal de un régimen que, asesinando a su propio pueblo, ha perdido toda legitimad".

El presidente norteamericano afirmó que el uso de la fuerza no era una decisión que había tomado con ligereza. Dijo que se habían dado a Gadafi, hasta ayer mismo, todas las oportunidades para poner fin a sus amenazas, pero que al final no ha quedado otra alternativa que iniciar una ofensiva, en conjunto con la comunidad internacional, pero en la que Estados Unidos tendrá un papel primordial "con sus excepcionales medios militares".

El objetivo de estos ataques es el destruir todos los medios con los que Muamar Gadafi cuenta para intimidar a los aviones que deben patrullar el área para asegurarse el cumplimiento por parte del Ejército libio de la zona de exclusión aérea impuesta el jueves pasado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. En última instancia se trata de evitar que las tropas de Gadafi puedan atacar a los rebeldes y que éstos puedan recuperar las posiciones perdidas en los últimos días.

Los ataques serán fuertes y sostenidos y, aunque el Pentágono no ha querido adelantar plazos, podrían extenderse a lo largo de varios días. Según fuentes norteamericanas, el peso principal de la operación, al menos en su fase inicial, correrá a cargo de cinco países, además de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Canadá e Italia. En olas sucesivas se espera que se sumen otros países, entre ellos algunos árabes, aunque no está aún decidido cuáles.

Odisea al amanecer

Estados Unidos utilizará bombarderos, aviones de combate y misiles desde sus barcos. No cuenta actualmente con portaaviones frente a las costas de Libia, pero sí con otras naves y submarinos con enorme poder de fuego. No quedó completamente claro anoche cómo se había organizado el mando de la operación, bautizada como Odissey Down (Odisea al Amanecer). El Pentágono parece sugerir que, durante unos primeros días, el mando recaerá en las fuerzas norteamericanas hasta que, posteriormente, se cree un comando conjunto de las fuerzas de la coalición que no se sabe quién lo dirigirá.

Los ataques de anoche estuvieron dirigidos por el general Carter Ham, jefe del Comando de África de las Fuerzas Armadas norteamericanas. La operación en su conjunto está a cargo del almirante Sam Locklair, que navega en el buque Mont Whitney.

Simultáneamente a la intervención sobre el terreno, se celebraba ayer en París una nutrida cumbre, organizada por Francia, para ultimar los preparativos de la campaña. Participaron en ella dirigentes de 17 países, entre los que se encontraban, entre otros, Hillary Clinton, David Cameron, José Luis Rodríguez Zapatero o Angela Merkel.

El presidente francés ofreció una última oportunidad a Gadafi: "La puerta de la diplomacia se volverá a abrir en el momento en el que las agresiones cesen". Y añadió: "El porvenir de Libia pertenece a los libios. No queremos decidir en su lugar. El combate que ellos mantienen por su libertad es suyo".

martes, 15 de marzo de 2011

Testigo arriesgó su vida para grabar el tsunami de cerca en Japón



El tsunami desde una perspectiva muy personal, quizá hasta irresponsable, es lo que muestra este perturbador video grabado a ras del piso en la localidad portuaria de Kesennuma, prefectura de Miyagi, por un japonés que fue testigo de cómo su ciudad era arrasada por el tsunami que sobrevino al terremoto del viernes.

La grabación, emitida por la estación japonesa TV Asahi, se ha expandido rápidamente en la red a través de YouTube y Facebook gracias a las asombrosas tomas que dan cuenta de la destrucción causada por la salida del mar. En las imágenes se aprecia cómo el agua se lleva consigo autos y casas enteras.

A diferencia de los innumerables videos vistos en televisión y en Internet en los últimos días, esta tiene la particularidad de haber sido grabada desde el suelo antes de que el agua ganase las calles. Con el avance del agua, el autor del video sube unas escaleras, continúa grabando y logra captar a varias personas tratando de salvar sus vidas en los techos de las casas.

A decir de las autoridades, que recomiendan alejarse lo más posible del agua y ponerse a buen recaudo en terrenos elevados, el autor de la grabación puso en peligro su vida al tomar estas impresionantes imágenes.