

TEORÍA HELOCÉNTRICA DE COPÉRNICO

Por RFI




BBC MUNDO
Una niña de siete años de origen hispano se convirtió en la más reciente protagonista del debate sobre la reforma migratoria al preguntarle a la primera dama de EE.UU. Michelle Obama sobre la política de deportación de indocumentados de su esposo, el presidente Barack Obama.
El episodio se produjo en una escuela del norte de Washington, a la que asistieron Michelle Obama y la primera dama de México, Margarita Zavala, como parte de los eventos de la visita de estado del presidente Felipe Calderón.
“Mi mamá dice que (el presidente) Barack Obama está llevándose a todos los que no tienen documentos”, dijo la niña sentada al lado de Obama y captada por las cámaras de televisión.
La intervención pareció tomar por sorpresa a la primera dama estadounidense, quien le aseguró que el gobierno está haciendo lo necesario para “asegurarse de que la gente esté aquí con los papeles necesarios”.
La niña entonces explicó que “mi mamá no tiene papeles” y Obama insistió en que “todos debemos trabajar juntos en el Congreso para asegurarnos que eso pase”, un mensaje que a muchos les sonó como una vacía explicación de agenda política en todo caso más propia para gente de mayor edad.
Rostro del drama
Inmediatamente los grupos que promueven la reforma migratoria en EE.UU. aprovecharon la aparentemente espontánea intervención de la niña, cuyo nombre se ha mantenido en reserva, para promover el “drama humano” de la falta de acción sobre el tema.
“Niños de segundo grado no deberían vivir atemorizados por que sus madres vayan a ser deportadas”, afirmó Deepak Bhargava, director del Centro para el Cambio Comunitario, una organización que promueve los derechos civiles ubicada en Washington.
“Rompe el corazón”, según Frank Sharry, de Voz Americana, un grupo de promoción de políticas públicas de tendencia liberal de la capital estadounidense.
“Es claramente una mala situación” reconoce Mark Krikorian, del Centro para Estudios de Inmigración, que se opone a reformar las leyes para regularizar a los que actualmente carecen de documentación.
Krikonian afirma que la franqueza de la niña al hablar con la primera dama “refleja un alto grado de comodidad” en el que “los inmigrantes ilegales marchan frente a cámaras de TV, dan entrevistas a la prensa y gestionan en los pasillos del Congreso sin que les pase nada”.
Todo sigue igual
Niños de segundo grado no deberían vivir atemorizados por que sus madres vayan a ser deportadas
Sin embargo, incluso los más furibundos antireforma migratoria no han cuestionado la decisión del departamento de Seguridad Interior de no investigar a la niña ni a su familia.
“La niña seguirá asistiendo a la Escuela New Hampshire y recibirá educación de alta calidad”, afirmó el jefe de Escuelas Públicas del Condado de Montgomery, Brian Edwards, quien aclaró que las leyes prohíben verificar el estatus migratorio de los estudiantes. En la Casa Blanca, la Oficina de la Primera Dama no ha ofrecido declaraciones adicionales sobre el incidente.
Mientras tanto, las deportaciones de inmigrantes indocumentados siguen. El año pasado 387.790 personas fueron deportadas, un tercio más comparado con el último año de la presidencia de George W. Bush.
Ante las críticas de grupos de derechos de los inmigrantes, el gobierno asegura que la diferencia está en el aumento de personas deportadas con problemas criminales: en 2008 eran el 31%, mientras que entre octubre de 2009 y abril de 2010 llegaron al 48%.

La prensa en Estados Unidos ha bautizado a la niña peruana que le increpó a la esposa de Barack Obama sobre las leyes antiinmigrantes como “la cara de la inmigración”.
Tal ha sido la repercusión que han ocasionado las frases de la pequeña peruana, revelando que su madre no tiene documentos, que varios noticieros e incluso senadores de ese país han aprovechado el reclamo para exigir a la administración Obama sacar adelante la frustrada reforma migratoria y declarar improcedente la Ley Arizona.
El noticiero Fixed News Channel escogió la imagen de nuestra compatriota para “humanizar” los problemas de los inmigrantes en EE.UU. y abrir un debate sobre el tema.
Por su parte, el diario mexicano La Jornada reseñó así el encuentro de la pequeña, que cursa segundo de primaria, con la esposa del presidente de los Estados: “En el único acto de esta visita de Estado que no estaba coreografiado y prefabricado, la niña latinoamericana de una primaria que se atrevió a preguntarle a Michelle Obama si era cierto que su esposo se está llevando a los indocumentados y que su madre no tiene papeles, logró lo que ni juntos han podido ambos mandatarios: evitar una deportación y una separación más de familias inmigrantes en este país, y poner el tema ante la atención nacional en términos humanos y elementales”.


